| Mostrar texto de JPE |
| Ocultar texto de JPE |
El trabajo que propone el artista en esta instalación poética y silenciosa parte de la quietud del ritmo natural de la luz y de cómo esta evoluciona hacia una imagen en movimiento derivada de un ritmo promovido subjetivamente de forma artificial.
El planteamiento de esta idea tan sugestiva y que ha sido trabajada por un sinfín de artistas desde los mas variopintos puntos de vista así como de los mas diversos materiales, la vemos escenificada en dos soportes que dan paso el uno al otro y el otro al uno.
Con una perspectiva gótica, una sencilla cristalera que dota de color la sala, y que abraza una luz exterior, blanca, natural, da, como la naturaleza, vida al espacio. En contraposición a la naturalidad aparece lo artificial, el ritmo impuesto, subjetivo, en una sucesión de imágenes que mutan sus colores, estructuras coloreadas, luz manual. Este ritmo impuesto no es mas que el paso del tiempo, tiempo que acaba por consumirlo todo y que pasa a ser parte integrante e invisible de este montaje, frente a el, nuevamente la quietud natural, la luz.
|